
Las dificultades están presentes para estudiantes y maestros debido a la brecha
tecnológica que limita los saberes de los actores educativos, en la actualidad se pueden
crear espacios de comunicación, lo que posibilita la generación de nuevos escenarios
de aprendizaje Chávez et al. (2021). Así los medios tecnológicos, el internet, las
herramientas digitales y el uso adecuado de distintos dispositivos electrónicos
contribuyen de manera significativa al desarrollo de las clases virtuales en tiempos de
pandemia MEC (2005). Sin embargo, la accesibilidad a estos medios por parte de los
estudiantes hasta cierto punto es limitada Ligarretto (2020). Este es el principio de
una dinámica de acontecimientos que genera incertidumbre a la hora de aprender
indica Lovón (2020). Por otra parte, la carencia de estrategias y destrezas relacionadas
al aprendizaje en línea también pueden ser los causantes de inconvenientes que deben
enfrentar los alumnos, lo que puede impedir que se efectivicen saberes, aprendizajes
y conocimientos que comúnmente se realizaban de manera presencial manifiesta
Borges (2005), por tal motivo está presente la preocupación de aquellos alumnos que
son vulnerables a la accesibilidad, conectividad y aparatos electrónicos sostiene
Talavera (2020).
Así mismo, los docentes se enfrentan a dificultades que hasta cierto punto son
similares a los problemas que tienen los estudiantes como son: los conocimientos,
saberes, accesibilidad, usabilidad y a la saturación del espectro radioeléctrico que
genera interferencia en la red wifi (Bonilla 2020; Michelena 2016). Según ARCOTEL
(2021) el número de usuarios de internet en el 2021 es de 14,3 millones, cerca del
80,2% de la población ecuatoriana. Por lo tanto, es importante tener un enlace
adecuado para que la conexión y el funcionamiento del servidor no falle cuando
estemos participando en un evento virtual Juárez (2007).
Según Díaz et al. (2007) existen barreras que impiden la efectividad de las clases
virtuales como son las discapacidades que pueden tener algunos estudiantes como
son: físicas, psicológicas, emocionales, idioma, salud y el contexto donde viven.
Además, Uzcátegui y Albarrán (2021), indican que el desconocimiento de programas
informáticos, la inadecuada planificación de las tareas, los malos hábitos de estudio,
la falta de estrategias y técnicas de estudio generan malestar y estrés en el
estudiantado. Así la realidad educativa mundial presenta diferentes adversidades en